IKEA 2013: EL CATÁLOGO VIVO
AUMENTED CHOCOLATE
OgilvyOne ha desarrollado esta sencilla y efectista acción de marketing con un chocolate en Grecia. Un app para iPhone y Android ayuda a desvelar mensajes secretos sobre los envoltorios de la tableta. Realidad aumentada para la realidad cotidiana.
CÓDIGOS QR: EL NUEVO MARKETING “AQUÍ Y AHORA”
Desde hace unas cuantas semanas he ido encontrando en mi camino varias referencias y artículos sobre los Códigos QR (Quick Response Barcodes). Además de leer sobre ellos, casi simultáneamente, los he visto aplicados en un par de casos en mi día a día. Lo que indica que poco a poco se van a ir generalizando en nuestra realidad cotidiana.
Meses atrás ya tuve la oportunidad de descargarme la tarjeta de embarque de un vuelo mediante uno de estos códigos en mi móvil. Pero a este ejemplo se le suma también el código QR que vi en las tarjetas de visita de un conocido portal de empleo; así como también en una fachada de un edificio en alquiler en plena Diagonal. Como veis, usos todos ellos muy diferentes de un mismo soporte informativo.
Los Códigos QR son una evolución mejorada de los tradicionales códigos de barras: combinan bidimensionalmente 4.000 caracteres alfanuméricos para encriptar información. La idea se desarrolló en los años 90s por la industria automovilística japonesa; concretamente fue Toyota la empresa que apostó por esta nueva forma más rápida y fiable de controlar sus inventarios.
Poco a poco el sistema se ha ido transferiendo a otras industrias y también con otros fines más allá del control logístico, asociados a intereses tecnológicos, comunicativos o marketinianos.
El uso masivo de los Códigos QR va directamente relacionado con la generalización de los Smartphones y de las tecnologías móviles. Estos dispositivos integran cámara de fotos, conexión a Internet y posibilidad de instalar aplicaciones de lectura de códigos. Las tres variables reunidas facilitan que todos tengamos acceso a la nomenclatura QR. Sólo debemos colocar la cámara de fotos delante del código en cuestión, fotografiarlo y con la aplicación pertinente, descifrar su significado en cuestión de segundos.
También la generación de códigos está al alcance de cualquiera a través de múltiples páginas en Internet. Yo he realizado el ejercicio y a continuación os incluyo un código que os invito a descifrar ;-)

CONTENIDO INMEDIATO Y PERSONALIZADO… O LA RECOMPENSA DEL “ESFUERZO”
Los códigos QR pueden incluir información textual y numérica, pero también hipervínculos a Internet, facilitando el acceso directo a cualquier contenido o página web. Ello ha supuesto el desarrollo de muchísimas y diversas aplicaciones en torno a la codificación QR. Algunas orientadas a ofrecer información extensa sobre lugares o productos; otras a distribuir contenidos exclusivos para determinados clientes premium… y en ocasiones, sólo para facilitarnos un poco más la vida, y como hemos dicho, subir a un avión sin necesidad de imprimir la tarjeta de embarque o transferir a nuestra agenda de contactos los datos de una determinada persona.
Esta posibilidad low-cost de ofrecer contenido personalizado a un dispositivo móvil en cualquier lugar y momento a demanda del usuario, se ha identificado ya como un poderoso canal de marketing directo. Además, por el tipo de tecnología que conlleva, se dirige a un cliente joven, de cierto poder adquisitivo, motivado, early-adopter y tecnológicamente muy activo! Características todas ellas muy suculentas para según qué anunciantes.
Como dato de referencia, decir que en Japón son más de 40 millones de personas las que utilizan casi a diario códigos QR. También en Estados Unidos el despegue de dichos códigos ha sido muy significativo en los últimos meses, con muchos y buenos ejemplos de cómo utilizarlos de manera inteligente para informar, promocionar y comercializar.
Pasando a ejemplos prácticos, veamos cómo y para qué se están utilizando los QR en acciones de marketing a día de hoy.
Para empezar, quizás lo más habitual es ofrecer, a través de dichos códigos, información o contenido privilegiado para un grupo de usuarios o clientes Premium. Sería el caso del anuncio de prensa de Tag Heuer en Wired, que incluía un QR para presentar una nueva colección de relojes en exclusiva. O el caso de un conocido rapero estadounidense que mediante la proyección de códigos QR comercializó una edición limitada de uno de sus discos. En estos casos, la clave es compensar el esfuerzo y ofrecer al cliente bienes de valor añadido a los que no se pueda acceder de ninguna otra manera.
En este mismo sentido, otras firmas como Calvin Klein, Sephora, Time Magazine, HBO o Macy’s, ya han utilizado los QR para ofrecer ese algo más: una primicia, un contenido exclusivo, un producto de edición limitada… etc.
Con el mismo razonamiento de la compensación, los códigos QR están actualmente sustituyendo también a los tradicionales vales promocionales y descuentos. Cómo son fáciles de colocar y de codificar, facilitan en gran medida la distribución y el control de dichas acciones.
![]()
También se están utilizando los QR cómo “suave pasarela” del comercio físico y presencial al comercio electrónico. Así las tiendas no tienen que limitarse a vender en horas en las que el establecimiento esté abierto, sinó que pueden seguir vendiendo con la persiana bajada a través de códigos QR colocados en los escaparates!
Las altas en servicios de pago y las donaciones son también otras de las aplicaciones de los QR. Con un simple gesto se garantiza una transacción segura y muchas veces realizada por impulso, cómo suelen ser este tipo de acciones.
Por último, y no menos importante, mencionaremos la utilización de códigos QR en el entorno de la promoción turística y el “place branding”. Situar dichos códigos en determinados monumentos o puntos turísticos sirve para facilitar información contextual a los visitantes y asistirles en su experiencia. Éste ha sido el reciente caso del código QR colocado en la falla del Ayuntamiento de Valencia, mediante el cual se obtenía información detallada sobre el monumento, pero también acceso a la agenda de actividades de las fiestas, bocetos de las principales fallas y datos útiles sobre horarios, transportes, oficinas turísticas, etc. También Madrid ha programado recientemente una iniciativa de lo que ha llamado “turismo efímero”: mediante códigos QR estratégicamente situados se podían ver recreaciones audiovisuales de determinados sucesos o momentos históricos in situ.