¿CÓMO DECÍAS QUE SE LLAMABA ESA WEB?
Hace tan sólo unas semanas vio la luz le edición española de The Huffington Post: diario on-line, agregador de noticias y contenidos provenientes de Blogs, que fundó Ariadna Huffington en Estados Unidos el año 2005.
Un medio on-line que ha reventado todas las expectativas y que ha llevado a su fundadora a figurar en las listas de las mujeres más influyentes del mundo. Un medio, que por otro lado, también ha levantado controversias entorno al modelo que propone, para algunos, un tanto “desprofesionalizado” (no se paga a los colaboradores) y no tan riguroso. Aunque, sin duda, adaptado a sus tiempos, flexible y de éxito.
En España el proyecto ha desembarcado de la mano de Prisa y su flamante directora es la bien considerada periodista Montserrat Domínguez. Para promocionarse, por supuesto, una buena campaña de noticias sobre el lanzamiento en medios afines, movimiento 2.0 en las redes y… unas cuñas de radio, a la “vieja usanza”… Quizás fuera nostalgia de su directora que venía de dirigir “A vivir que son dos días” en la Cadena SER…
Sea como fuere, con mucho acierto, algunos auguraron que quizás no era el mejor modo de dar a conocer un nuevo diario, con un nombre tan peculiar y distinto para la fonética española (que se tenía que buscar en Google). Tratar de recordar un nombre así mientras uno se cepilla los dientes o se hace el café matutino, quizás no sea el mejor impacto o preescripción.
¿Y qué fue lo que ocurrió? Que muchas personas fueron al ciberespacio a tratar de encontrar ese nuevo medio que tanto estaba dando que hablar… con la mala fortuna que no fueron capaces de encontrarlo… Y desistieron.
¿Cómo decías que se llamaba esa web? Jacinton, Hafinton, Juncinton, Huntington, Hugginton… Incluso alguno, con buen criterio, se aprovechó del malentendido: existe Jacinton Post.
Afortunadamente, y aunque pueda parecer que tarde, los responsables se han dado cuenta de las dificultades existentes y han querido premiarnos con este vídeo explicativo y aclaratorio. Ahora falta, que no lo hagan de nuevo, cuña de radio!