Los medios y la tecnología renuevan constantemente el vocabulario de nuestra cotidianidad. Como en su momento pasó con el cine, la radio, la televisión, la informática, los vídeojuegos o el más primitivo Internet, también las Redes Sociales y por extensión los Smartphones y el Always on, han transformado nuestro léxico e introducido algunas nuevas palabras - y especialmente verbos - para indicar que somos “expertos” en 2.0.
En la red social por excelencia, Facebook, “agregamos” a cientos de “amigos”, “actualizamos el estado” de nuestro “muro”, “comentamos” publicaciones, “etiquetamos” a otros en las fotos que “subimos” y “desetiquetamos” aquellas otras menos favorecedoras. Antes éramos “fans” de las más variadas “páginas” y miembros de absurdos “grupos”, pero ahora somos simplemente “megusteros”: thumbs up!! Buscamos resultonas “fotos de perfil” y ahora también “fotos de portada” para ilustrar nuestro “timeline” o “biografía”. “Administramos” páginas, eventos o grupos. Nos hacemos “seguidores” de terceros, “sugerimos” amigos o contenido, pero también “borramos” o “bloqueamos” aquellos perfiles que no queremos ver. Enviamos “privados” o “publicamos” en “muros”, dependiendo de la “privacidad” del asunto. Y aunque prácticamente se haya perdido ya la costumbre, “damos toques” virtuales a modo de saludo.
Si hablamos en clave de microblogging, lo que tendremos entre manos es una “cuenta” Twitter, desde la que podemos “seguir” a terceros (following) y tener “seguidores” (followers). Cuando publiquemos contenido (140 carácteres como máximo) estaremos “twitteando” o “emitiendo twitters”; también podremos “retwittear” (redifundir) aquellos “tweets” que consideremos de interés para nuestros seguidores. Y para tratar temas concretos, “crearemos un hashtag”; que aunque tenga este nombre tan extraño, simplemente será una palabra o conjunto de palabras precedidas por el símbolo almohadilla. Estos hashtags servirán para referenciar temas y conocer así aquellos “trending topics” en la red, o temas más mencionados y comentados. También existen los privados en Twitter, que son los DM (Direct Messages) y, como no, la posibilidad de clicar al “unfollow” o “bloquear” a twitteros con los que no queremos toparnos por la red. La foto de perfil en Twitter es un “avatar”, que si no lo personalizamos, será siempre un impersonal “carahuevo”.
Si nos movemos hacia un ámbito más profesional, “configuraremos” nuestro “perfil” en Linkedin y rellenaremos nuestra formación, experiencia y principales logros. En él iremos “añadiendo a contactos” - ojo! ni amigos ni followers - a los que enviaremos o nos enviarán “invitaciones” para conectar, normalmente por motivos profesionales. En Linkedin “perteneceremos a grupos”, “publicaremos actualizaciones” y “seguiremos” a determinados “perfiles de empresa”. En este contexto hablaremos de los contactos de 1r, 2o o tercer nivel y existirá la posibilidad de hacer “presentaciones virtuales” entre nuestra red de contactos. También en Linkedin hay, como no, una foto de perfil. En esta ocasión, suele ser algo más profesional, más parecida a la que incluiríamos en nuestro CV.
Por último, y para acabar por este viaje al léxico 2.0, hablaremos de la más joven y recién llegada de las redes: Pinterest, con un vocabulario de lo más particular. En esta red tendremos un “perfil” compuesto por varios “boards” o “tablones”, en los que iremos “pineando” (organizando, apuntando, colocando) nuestros “pins” favoritos. Un “pin” es toda aquella imagen que tomamos de alguna página de Internet y que sirve para ilustrar el contenido que hay asociado a ella y organizarlo en su respectivo tablón. En Pinterest tendremos también seguidores (followers) y seguidos (following): todos ellos “pinners”. Para indicar que los contenidos son de nuestro interés, podremos utilizar los “Likes”, “comentar” cada uno de los pins, pero también “repinear” (en un concepto parecido al de retwittear) en nuestra cuenta.
Y a pesar de este exhaustivo repaso… (la primera sorprendida he sido yo al poder referenciar tantos y tan variados términos) he obviado decir que todas estas redes están, inevitablemente, más y mejor interconectadas cada día que pasa. Por ello, leemos twitters y vemos pins en Facebook, que a su vez se postean en LinkedIn y se almacenan en Pinterest. Esto quiere decir… que probablemente este post no haya valido para mucho y mañana esté caducado :-P Pero la intención es lo que cuenta!
